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EL USO DE CELDAS TIPO F, EN LA FUNDACION RESILISEl uso de salas de aislamiento en centros de menores como mas garriga; es una infuencia de las carceles tipo F; una técnica de tortura blanca. Fiscalia esta investigando este centro de resilis y el RRI del 2003 al 2008 que permitia estas practicas como medida punitiva EL AISLAMIENTO CARCELARIO: LA PRISION TIPO F, UTILIZADA EN CENTROS DE MENORES La prisión de Tipo F se basa en el concepto del aislamiento del prisionero, es decir que la detención del prisionero es diseñada en forma individual. Este proyecto, de inspiración occidental y engendrado en el modelo de celda estadounidense
Foto de Gabriel Bianchini, en Flick R. Niño encerrado en celda de castigo. Desgraciadamente, una practica demasiado habitual en centros terapeuticos y de menores en España, especialmente en Cataluña. Usadas en prisiones como guantanamo, y tambien en centros de menores de toda España, según Amnistia Internacional. En los centros de menores se han relatado encierros de hasta 2 semanas. Los primeros programas de investigación sobre el tema fueron hechos por Estados Unidos y fueron confiados a la NASA, como consecuencia de estudios sobre el comportamiento de prisioneros que volvían de la guerra de Corea. En efecto, estos soldados, que no fueron maltratados en el sentido tradicional durante su detención, es decir en términos de tortura física, ni privados de comida o de sueño, fueron llevados en su totalidad a una colaboración plena durante sus interrogatorios. Para llegar a esto, bastó sencillamente encerrarlos en celdas escasamente iluminadas, abandonarlos en estas condiciones por largos periodos, logrando mediante este método que los mismos prisioneros solicitaran tener contacto con quienes los habían sometido a interrogatorio. En esta situación de quiebre, los prisioneros terminan por afirmar todo lo que se les pregunta en el interrogatorio. La NASA, reconstruyendo las condiciones en que encontraron a los prisioneros de Corea, confirma que mediante el aislamiento total de un ser humano se puede conseguir su completa adhesión y su adaptación o destrucción, sin ninguna intervención de violencia física exterior. En la Alemania Federal de los 60 se retoman las investigaciones sobre el aislamiento carcelario, en la clínica universitaria de Hamburgo-Eppendorf y donde se experimenta con la habitación silenciosa. Se trata de un local del tamaño de una celda donde los muros y el escaso mobiliario son blancos, perfectamente aislados del exterior; sin luz natural, sin sonidos que vengan a perturbar el silencio absoluto. La comida es pasada por un tapiz al prisionero, para que no pueda ver nada del exterior. ¡Los resultados de tal experiencia enseñan que el prisionero más determinado a resistir sólo ha podido resistir dos días y una noche! Tomando en consideración los resultados de la experiencia alemana, las autoridades turcas lo adoptaron como sistema de aislamiento carcelario, justificando esta medida a través de una serie de argumentos de orden político, jurídico, sanitario y de seguridad. Estos argumentos fueron presentados por los campos mediáticos, que insisten sobre la necesidad de tal reforma para responder a las múltiples necesidades y reducir la superpoblación carcelaria. Pero la realidad es todo esto, es que tal acción se lleva a efecto contra los prisioneros políticos, quienes no son engañados: Las prisiones de Tipo F son de hecho centros de "rehabilitación" y destrucción psíquica, extremadamente sutil y perversa. Conviene ante todo destacar el aspecto puramente concreto de estas prisiones. El prisionero político es puesto en una celda individual de 2 metros por 3, a la que accede por una puerta acorazada. Los cuatro muros están pintados uniformemente de un blanco monótono a veces con la añadidura de una minúscula ventana, en lo alto. Todo es hecho para que el prisionero no tenga que salir a los servicios higiénicos: una cama, una mesa y una silla constituyen la única presencia material. No a los libros, no a la música; nada. La comida es pasada a través de una trampa, como se hace para nutrir a una bestia. El conjunto es insonorizado y el mundo físico del prisionero es reducido a una distancia de tres metros, circundada de un silencio agobiador. A eso se suma el de un uniforme, de los registros a cuerpo desnudo, una censura aumentada, como también, la supresión o la limitación de las visitas de los padres y amigos, la imposibilidad de hablar a otros presos. Existe una analogía que permite asociar la cárcel a un cementerio y la celda a un sepulcro. Someter a un ser humano a una detención de este orden es también someterlo a una forma perversa de tortura llamada tortura blanca o muerte blanca. Aislamiento = Tortura = Muerte De un modo general, ese tipo de prisión reduce el universo del individuo social y un simple diagnóstico clínico permite demostrar que la privación crónica de libertad arrastra cambios de personalidad que se manifiestan en una disminución de las facultades sensoriales y del funcionamiento normal. El aislamiento, la prisión en la prisión, crea una situación donde el conjunto de estas manifestaciones se ven reforzadas. Los efectos del aislamiento riguroso han sido constatados claramente, particularmente en los prisioneros sometidos a encierro celular o aislamiento en pequeños grupos en la República Federal de Alemania. Estas observaciones se describen en numerosas relaciones establecidas por un amplio espectro de médicos expertos que constatan un estado de agitación patológica en los siguientes campos:
El aislamiento mata. A esta agresión de ausencia, todo el cuerpo responde con la irregularidad de todas sus funciones. El sometimiento al aislamiento es más intenso que la tortura física. Pasa por transformar al prisionero en un ser miserable, físicamente y mentalmente. Las metodologías de aislamiento son una forma futurista de la pena capital, donde se logra con este método torturar y asesinar lo mental del individuo, estableciéndose un sistema de opresión carcelario que conduce a la muerte por miseria psíquica. En esta decada, hay muchas prisiones F aún por destruir: las de Turquia, y en el Estado Español las que se producen en algunos centros de menores donde se utilizan estas técnicas para domesticar al menor, torturandolo, llevandolo a la miseria psiquica. Las prisiones tipo F son celdas de aislamiento, de dos metros por 3, de paredes blancas y una ventana en el techo. Se utilizan en centros de menores de catalunya En Catalunya, hay 4 centros denunciados por Amnistia Internacional, en los que se utilizaba esta forma silenciosa de tortura. Asimismo, La Vanguardia informó el 18 noviembre sobre las investigaciones de fiscalia en el centro mas garriga de la Fundación Resilis. Con un director apartado administrativamente y un educador; y el testimonio de un menor que relata experiencias de tortura; y un reglamento creado por el actual coordinador de proyectos de resilis, antes director, que del 2003 al 2008 se usaba la tortura blanca como manera de anular psicologicamente a los menores.
Foto de Maricarmen Rello. Encierros, maltratos y tortura blanca; conducen a la aniquilacion de la personalidad del menor, y a su paralizacion absoluta mediante el miedo. Las pruebas las tiene el fiscal.: el reglamento de regimen interno del 2003, las denuncias de palizas de educadores, y un informe de la jurista de infancia que investigó el caso que prueba objetivamente el uso de celdas tipo F, no para contener menores en situación de crisis y luego devolverlos a la actividad normal; sino como uso supuestamente educativo. Al parecer esta manera de proceder, la tortura y el maltrato; esta desgraciadamente presente en nuestro sistema de protección de menores. Este tipo de aislamiento esta prohibido por la ONU desde el 1990 para los prisioneros de guerra; y es una practica habitual en centros de Cataluña, Madrid y Andalucía según Amnistia Internacional. En Catalunya estamos a la cabeza en torturas y maltratos. 4 centros segun los estudios de amnistia, el centro mas garriga investigado por la fiscalia, y el pedrenyal (centro cerrado de resilis, denunciado por el Defensor del Pueblo). Las administraciones tienen que evitar el camuflaje politico, asumir la gravedad del problema, la falta de supervisiones y inspecciones que han llevado a este drama; y tiene que haver una tolerancia cero a este tipo de practicas. No en vano se pagan de 4000 a 15000 euros para educar a menores, y no para tenerlos en celdas tipo f, para anularlos psicologicamente; y que luego los directores presuman de que no tienen conflictos porque su tortura es blanca y supuestamente invisible. Y a esas fundaciones hay que pedirles indemnizaciones, y la retirada de subvenciones de bancos y cajas, y de nuevas concesiones; hasta que se elimine el pragmatismo del maltrato en ellos. Fuente: Amnistia Internacional. legislación de la ONU, Derechos del menor, La Vanguardia, Diari de Girona, Prodenis.
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